miércoles, 29 de abril de 2015
Soñando con cenizas
Una extraña sensación en mi rostro me despertó antes que a la mayoría. En la oscuridad más absoluta, donde parece no haber nada, algo nuevo sucedía, una lluvia densa, seca y áspera golpeaba mi cabeza, mi rostro y mis hombros, el resto de mi cuerpo estaba perdido en algún lado de la marea. Todos los cuerpos despertaron, maravillados por la novedad. Y ceniceó sin parar, durante veinte días y veinte noches, hasta que nos comenzó a tapar. Pude subir pisando cuerpos justo antes que desaparecieran casi todos bajo la superficie cenicial. ¡¡Al fin libre!! corrí, me tiré al mar de ceniza, me revolqué en el suelo de ese desierto, y en la oscuridad, reí.
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