Un millón de momentos Polaroid pueden cruzarse por tu cabeza en el momento de la muerte. Esto no quiere decir que estés muerto, ni muriendo, sino que aún estás vivo. Es un reflejo agónico, editado maliciosamente por tu cerebro para hacerte creer que fue valiosa tu existencia, un mecanismo de protección cuando vivo te das por muerto.
Si mueres mientras tienes un orgasmo hay mas posibilidades de que tu energía tome la fuerza suficiente para, en el momento exacto de la muerte, explotar y generar átomos y células con tu carga genética, lo que alimenta la posibilidad de imaginar una perpetuidad de la conciencia.
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