martes, 20 de octubre de 2015
Gatita
Caí sobre la cabina de una grúa humanoide, me aferré con todas mis fuerzas mientras la bestia se acurrucaba en la cañada. Con inusitada sorpresa pude ver, a través del vidrio polarizado, un hermoso cuerpo femenino, que manejaba esa cosa. Me sorprendió mirándola, con un ademán abrió la cabina y caí a sus pies. Mientras me levantaba lentamente para no espantarla ella maullaba, su cuerpo era humanoide con una gran presencia felina, sus ojos gigantes me recibían amables. Una extraña melodía con efecto narcótico comenzó a sonar. Y mientras ella acercaba sus labios a mi boca, me dormí como un pajarito.
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