lunes, 16 de noviembre de 2015

Es hora de marchar

de dejar todo atrás,
olvidar la comodidad de tu regazo,
pensar en nada,
salvo en mi,
y volar, caer,
dejarse llevar por el viento,
por la noche helada.
¡Cuantos suspiros que no oía,
cuanto dolor agazapado!
Nada es real en ningún lado,
todo es dolor sin amor,
sin paz, ni hogar.
Ya no me acuerdo que estoy buscando
pero seguro que no es acá.
Es solo cuestión de tiempo
para llegar a ningún lado.
Soy solo un cuerpo maldito,
que no muere ni quiere morir.
Un inmigrante desterrado,
que ha olvidado donde vive
y llora solo por las noches.
Vamos viejo que ya es hora,
no pregunte solo salte,
que la caída es bastante
pero el viaje es placentero.
No mire atrás cuerpo viejo
y renacerá la ilusión perdida.
Podremos saber de que se trata,
eso de vivir del cielo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario