Maldigo esta penumbra que deja ver la inconmensurable miseria de estos páramos.
Nada para comer ni beber.
Desde lejos domina el halo de fuego,
un espejismo que atrae moscas y peces.
Nada por aquí nada por allá,
mejor es volver,
volver y esperar,
quizás se acabe el tiempo
y la luz no vea mas
pero estaré donde se lo que me puedo encontrar.
Me uno a la marea,
soy un cuerpo mas,
me hundo entre los cuerpos
y vuelvo a soñar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario