Sueño que un día levanto mis manos hacia la oscuridad y toco el final de una escalera al cielo. Que subo a duras penas balanceándome. Enormes pájaros, que nunca había percibido desde abajo, surcan velozmente el cielo. A medida que subo el aire es más frío y delgado.
Subo cada vez más rápido hasta llegar a un techo esponjoso, como si fuera de polietileno. Busco en vano una puerta o algo pero nada encuentro.
Solo pelotas de polietileno.
Vencido me suelto y caigo al vacío, delgado y negro.
Siempre despierto con algún cuerpo mordiéndome las orejas.
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